Arquitectura Técnica Sin Fronteras pone el rigor de la arquitectura técnica y la edificación al servicio de las comunidades más desfavorecidas del mundo.
Nacida en 2004 en la Escola Politècnica Superior d'Edificació de Barcelona (EPSEB-UPC), ATSF es una ONGD formada por arquitectos técnicos, ingenieros de edificación y estudiantes que colaboran en la ejecución, mantenimiento y rehabilitación de edificios e infraestructuras esenciales en zonas desfavorecidas.
Nos organizamos a través de una estructura horizontal y transparente, vertebrada en comisiones de trabajo especializadas — proyectos, recursos humanos, comunicación y financiación.
Trabajamos codo a codo con las comunidades, fomentando relaciones de respeto mutuo.
Integramos técnicas y materiales autóctonos adaptados al contexto cultural y climático.
Diseños bioclimáticos y soluciones de bajo impacto ambiental.
La excelencia de la arquitectura técnica para soluciones duraderas.
Talleres, conferencias, exposiciones y eventos solidarios que complementan nuestro trabajo sobre el terreno.
Instantes capturados durante nuestros desplazamientos y proyectos sobre el terreno.
Buscamos proyectos de cooperación al desarrollo en los que la arquitectura técnica y la edificación puedan generar un impacto real. Si representas a una comunidad, organización o entidad con una necesidad constructiva, te invitamos a presentar tu candidatura.
Trabajamos en ámbitos educativos, sanitarios, de infraestructuras básicas (agua, saneamiento) y de rehabilitación. Valoramos especialmente proyectos que integren a la comunidad local, utilicen materiales autóctonos y busquen soluciones sostenibles.
Contacta con nosotros →Tipo de infraestructura, ubicación, beneficiarios y contexto.
Identificación de una contraparte que lidere sobre el terreno.
Prospección y análisis técnico de la viabilidad del proyecto.
Diseño y ejecución con participación directa de la comunidad.
Coordinación institucional, estudio de materiales locales, análisis geotécnico y validación comunitaria. Cada proyecto comienza con conversaciones, no con planos.
Implicación directa sobre el terreno y participación activa de la comunidad. El proceso constructivo se adapta a las condiciones reales.
Evaluación post-proyecto y análisis crítico para institucionalizar el aprendizaje y garantizar una mejora continua.
Cada contribución es el cimiento sobre el que las comunidades pueden edificar un futuro más saludable y sostenible.